Con tu caricia mataste de amarte todas mis ganas,  de vivir por las mañanas, mi piel […]
Desechar lo malo y aprender lo bueno, volar sobre lo malo y hacia todo lo que para nosotros y nuestras sensaciones sea positivo. Sentiros bien, en definitiva...¡Volar!
...Y allí estaba, mi segunda oportunidad en un mes. La primera, retomar mi habilidad y gusto por el dibujo y la segunda,...
Una oportunidad se puede buscar, provocar, intuir, incluso podríamos llegar a “perseguir” , aunque tal vez esa no sea la estrategia correcta. Las oportunidades se nos presentan con signos, a veces casi imperceptibles, que nosotros tenemos que saber identificar y “cogerlas” al vuelo.
Al igual que nuestros antepasados vivieron las grandes guerras mundiales, nosotros podremos recordar, cuando seamos ancianos, que vivimos y sobrevivimos a la peor pandemia mundial del siglo XXI.