Disfrutar del camino y de los cambios, principalmente de los de nuestra mente, nos ayuda a ser más felices y a aceptar, precisamente eso, que nuestra mente es capaz de cambiar y adaptarse a las circunstancias.

Principalmente aprendiendo a desprender, creando nuestra propia visión de las cosas y de los acontecimientos que nos trae la vida y disfrutado a cada instante del devenir de los mismos.

Así como las aguas del río fluyen desde la montaña hasta el mar y están en permanente cambio, así mismo fluimos las personas desde que nacemos hasta que morimos en un permanente cambio y evolución. 

Esto no es ningún descubrimiento nuevo, pero lo que sí que es cierto es que hay muchas personas que no son conscientes y no controlan ni disfrutan de estos cambios y esta evolución, sino que pasan por la vida superficialmente y sufriendo los acontecimientos en lugar de disfrutar del aprendizaje. 

Y aquí os dejo unas décimas que he escrito a la sazón del tema.

DISFRUTA EL CAMINO

Beatriz Barragán Fernández

No es una balsa la vida, 

que es un mar embravecido, 

incierto y desconocido 

sin llegada ni partida. 

Determinada o sabida

no será en ningún momento 

lo sé y también lo presiento

tan diferentes sucesos 

aconteceres y excesos

que llegarán con el viento. 

Y volando nos traerá

desventuras y aventuras

bien felices, tal vez duras

con nosotros jugará.

Y al fin cicatrizará 

con las nuevas experiencias

cada herida y las dolencias

serán un mero recuerdo

si tú te mantienes cuerdo

y aprendes todas las ciencias.

Pues aprender es la meta

y en el camino encontramos 

las lecciones que esperamos

para una vida completa.

Al toque de la corneta

debes prestar atención

cuando escuches la canción

que muy dentro te resuena 

y presientes que es la buena

que esa es tu gran ocasión.

Nunca temas a la acción

si piensas que es tu momento

cuando sientas que el aliento

te falta, es la sensación,

es esa gran emoción

que a la vuelta de la esquina

la providencia divina

puso a tu alcance. El azar

no te volverá a avisar

pues él no te da propina.

Así pues, no temas, juega,

que aquí las reglas tú pones 

y si hoy te lo propones

disfrutar en esta brega,

verás como todo llega

si bien esperas y aprendes

que de tus hechos dependes,

y quien no arriesga no gana

no dejes para mañana

aquello que hoy pretendes.

Beatriz Barragán Fernández

15.05.2022

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