Este dos mil veintiuno será un reto en nuestras vidas, 

conseguiremos salir adelante con medidas

deformando los barrotes que atrapaban nuestras almas

convirtiendo desazones en ilusiones y calmas.

Con proyectos renovados, reinventados o recientes,

lucharemos nuevamente, como siempre, reincidentes.

Con los miedos bien pisados miraremos al futuro

dejando atrás dos mil veinte, un buen año yo os auguro.

Una ilusión en escena, un nuevo amor, otra prueba

y una vez más, con pie firme, la vida será una nueva.

En escena mil dibujos y una meta sin bandera

pies de plomo, mas ligera, en esta nueva carrera.

Con más lucha y menos tregua, ante el peligro, respuesta,

cual hidalgo caballero, con la armadura bien puesta,

cabalgaré por mis sueños como si fuera una apuesta.

Como buena luchadora, a perder no estoy dispuesta. 

Amigos, al nuevo año, le propongo un desafío

que acompañe a cada uno y con los brazos abiertos

nos acune en cada empresa, que jamás llegue el hastío

y que de éxitos jalone lo que ayer fueron desiertos. 

Beatriz Barragán Fernández © 2.1.2021

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