Un poco en clave de humor, pero muy en serio, trato de explicar porqué es importante mantener la corrección ortográfica, sintáctica y semántica en la escritura poética y, en particular, en la décima espinela.

Es por eso que en las décimas a continuación explico unas normas muy muy básicas a respetar que, aunque parezca mentira, hay muchas personas que no lo toman en serio y no cumplen estas cuestiones básicas.

No se trata de una cátedra, ni mucho menos, mi única pretensión, como poeta y virgo (= perfeccionista) es que se trate a la décima como una composición poética seria e importante.

A pesar de su arraigado uso popular, es mi deseo que cuando se escriba la décima espinela, o cualquier otra variación, se haga correctamente y no se considere una «estrofa de menor importancia» y en la que «todo vale».

Invito a todo el que lea esta entrada a visitar el grupo de Facebook «Décimas entre amigos», del que soy promotora y donde sólo se publican décimas y se hace honor a esta composición, tratando de aprender cada día más sobre ella.

Vicente Espinel
De Al pie de la imagen figuran los datos de su autor. – Libro «Retratos de Españoles ilustres» publicado por la Real Imprenta de Madrid. Según la información brindada en el prólogo, las imágenes contenidas y los textos fueron realizados por distintos autores., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6346101

Por enésima ocasión

voy a tratar de explicar

cómo se debe tratar

aquesta composición.

Décima es, tal vez canción,

lo que yo tengo seguro

y Espinel, se lo aseguro,

es que esto es literatura,

poesía, limpia y pura

y no es un juego inmaduro.

Como expresión literaria

ha de respetar, sabemos,

unas normas que podemos

comprender desde primaria.

Cual combinación binaria

cero y uno, uno y cero

poniendo un poco de esmero

diez y ocho, ocho y diez,

no es tan difícil ¡Pardiez!

la décima que yo quiero.

Con sus comas y sus puntos,

la mayúscula que empieza

el principio de la pieza,

no todos los versos juntos.

Veamos otros asuntos:

Tampoco, la capital,

lo sabe cualquier mortal,

debe iniciar cada verso

porque entonces tergiverso

su valía como tal.

¿Y si hago una pregunta?

escribiendo en castellano

yo te recuerdo, mi hermano,

que el simbolito se apunta,

de la frase, en cada punta,

al principio y al final.

Interrogante real

¿Entendiste la función?

¡No es exageración!

Ni en lenguaje coloquial.

Singulares y plurales

igual entran en el juego,

así pues, también os ruego

-¡Por favor!- no son iguales.

Las eses en los finales

no riman con singular,

con solo un poco pensar

es fácil de deducir,

que no se puede escribir

sin un poquito estudiar.

Beatriz Barragán Fernández Ⓒ 6.04.2021

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