¿Cómo sería el amor, cuando nunca nos doliera? ¿Tal vez sería mejor, o perdería su esencia? […]
RÁFAGA. Me rozas los sentidos sin tocarme nada más que los oídos a ritmo de palabras […]
Ella sufre de la ausencia de sus manos, sus caricias, de esas mañanas tan tibias bajo […]
No hay pasos o decisiones erróneas, sino resultados inesperados.